

| 07.- SEGUIR INVOCANDO EL ESPÍRITU SANTO |
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No es suficiente con invocarlo una sola vez, puesto que con el tiempo tu vas madurando y entonces le permites mas al Espíritu Santo actuar en tu vida, descubriendo con ello lo que el quiere para ti. Déjate llevar por El, no te resistas, no tengas miedo.
Para esto te voy a ayudar a ver la diferencia entre Dones, Carismas, Frutos y Talentos. Y así podrás trabajar mejor con ellos.
DONES
Los dones son regalos que dios te da y que te capacitan para poder vivir la vida que adquiriste el día de bautismo. Por eso es importante que sigas unido al mismo Espíritu que te vio nacer. Por eso es importante que sigas orando para que estos Dones te hagan madurar en la fe.
En otras palabras mas fáciles, los Dones del Espíritu Santo son las armas del cristiano, recibidas el día de su bautismo para caminar en la Fe. El profeta Isaías nos explica cuales son estos Dones:
Sobre el reposara el Espíritu de Yave, espíritu de sabiduría e inteligencia espíritu de prudencia y valentía, espíritu para conocer a Yave y para respetarlo, y para gobernar según sus preceptos. Is 11,2
Aunque aquí se nos hable de 6 Dones únicamente, en realidad son siete debido a que los Padres de la Iglesia (Obispos del Siglo II al IV) desdoblaron el ultimo en don de Piedad y don de Temor de Dios.
Ahora veamos para que sirve cada Don:
1. DON DE SABIDURÍA.- Es el que capacita al hombre para entender y valorar las cosas con los ojos de Dios y para armar la realidad como Dios la ama.
2. DON DE INTELIGENCIA.- Es el que capacita al hombre para comprender en su profundidad la Palabra de Dios y las verdaderas reveladas.
3. DON DE CONSEJO.- Es el capacita al hombre para oír la voz de Dios en las situaciones difícil de la vida, que nos orienta para encontrar la decisión mas correcta. 4. DON DE FORTALEZA.- Es el que capacita al hombre convirtiendo en valor su debilidad. Es el que te ayude a ser fuerte en los momentos difíciles, incluso aun en la persecución.
5. DON DE CONOCIMIENTO O CIENCIA.- Es el capacita al hombre para saber juzgar rectamente de las cosas creadas adhiriéndose a ellas con moderación, reconociendo que el verdadero valor de las cosas no esta en tenerlas si no en el uso que se les de.
6. DON DE TEMOR DE DIOS.- Es el que capacita al hombre a hacer la voluntad de Dios. Es el que nos ayude a tomar en serio las cosas de Dios y a tenerle respeto.
7. DON DE PIEDAD.- Es el que nos capacita para presentarnos ante Dios con actitud y sentimiento como Hijos que veamos en el al Padre amoroso que siempre esta dispuesto a escucharnos y nos hace ver nuestro prójimo a nuestros hermanos en Jesucristo y que los amemos como tales.
Como podemos ver, los dones espirituales nos los da Dios para vivir en forma personal, la vida de Dios, en nosotros, a diferencia de los Carismas, que los da Dios para el bien espiritual de la Iglesia.
CARISMAS
Los carismas son regalos que da Dios, pero a diferencia de los Dones, no son para provecho personal del que los recibe, sino para el bien espiritual de la Iglesia, son como dice San Pablo, la manifestación de que Dios es construyendo su Iglesia.
Dice 1 Cor. 12,7-11
La manifestación del Espíritu que cada uno se le da es para provecho común. A uno se le da, por el Espíritu, palabra de sabiduría; a otro, la palabra de conocimiento según el mismo Espíritu; “ a otro, el don de la fe, por el Espíritu; a otro, el don de hacer curaciones, por el único Espíritu;” a otro, poder de hacer milagros; a otro, profecía; a otro, reconocimiento de lo que viene del bueno o del mal espíritu; a otro, hablar en lenguas; a otro, interpretar lo que se dijo en lenguas. Y todo esto es obra del mismo y único Espíritu, que da a cada uno como quiere.
Ahí podamos ver algunos Carismas llamadas Conocimiento y Palabra que son:
LENGUAS.- En el Don de Lenguas podemos distinguir el Don idiomas y el Don de Lenguas propiamente dicho.
EL DON DE IDIOMAS.- Es aquel que sin conocer un idioma, sin haberlo estudiado, el Espíritu Santo nos conceda hablarlo como les sucedió a los Apóstoles (Hech. 2,4-5).
EL DON DE LENGUAS.- Propiamente dicho, es aquel que mediante sonidos inerrables, raros, el Espíritu Santo viene en nuestro auxilio para rogar a Dios, conforme a su voluntad por los que le pertenecen (Rom. 8,26) INTERPRETACIÓN DE LENGUAS.- Es el don que nos permite poder interpretar, entender lo que dice cuando se habla en Don de Lenguas (1 Cor. 14,13)
PROFECÍA.- El Don de Profecía es aquel que nos permite oír la voz de Dios recibir mensajes de Dios para animar, consolar y ayudar a crecer espiritualmente a los hermanos (1 Cor. 14, 1-3. 24-26)
PALABRA DE SABIDURÍA. Es aquel que permite explicar las verdades mas profundas de la fe, como son, los misterios de la Trinidad, Encarnación Y Redención.
PALABRA DE CONOCIMIENTO.- Es aquel que permite enseñar las verdades menos elevadas de nuestra religión, con palabras sencillas, de tal forma que hasta las personas mas rudas, sin instrucción, puedan entenderlas.
DON DE DISCERNIMIENTO.- Es aquel que nos permite descubrir entre falsas apariencias del mundo a los enemigos del alma. En otras tener una sensibilidad, tal, que nos permite descubrir cuando algo viene de Dios, cuando viene del enemigo o cuando viene de nuestra naturaleza humana.
REGLAS PARA DISCERNIR: Si aquello que se esta haciendo o diciendo es de Dios. 1. Que se proclame el Señorío de Jesús. 2. Que este en concordancia de La Palabra de Dios. 3. Que este en concordancia con las Enseñanzas de la Iglesia. 4. Que sea por impulso del Espíritu Santo y de acuerdo con el carácter de Jesús (en paz, con amor, en orden) 5. que pase por el discernimiento de la comunidad.
FE.- La fe carismática es una fe prodigiosa, es una fe que hace milagros (Mt. 17, 19-21).
MILAGROS.- Esa l realización de sucesos extraordinarios de orden físico para manifestar la Omnipotencia de Dios.
SANIDADES.- Es la realización de curación de los enfermos (Mc. 16,17-18)
CARACTERÍSTICAS FUNDAMENTLES DE LOS CARISMAS:
1. No santifican al que los recibe 2. El que los recibe no es mejor que el no los recibe, incluso el que los recibe, puede ser mas santo que el que los recibe (Mt. 7 21-23). 3. Nadie los merece aunque sea santo. El Espíritu Santo los da a quien quiere, como quiere y cuando quiere (Mt. 5, 45). 4. No hay que engolosinarse con ellos ni desearlos egoísta o caprichosamente. 5. Desearlos humildemente y estar dispuestos a recibirlos si es voluntad de Dios. 6. No perder de vista el principio paulino, que los carismas sin amor, son menos que nada (1 Cor. 13).
Hay también otros carismas que aquí tratamos de enumerar, aunque en realidad El Espíritu Santo puedes suscitar nuevos carismas:
Carismas de “apostolado”, “enseñanza”, “gobierno”:
Apóstoles: 1 Cor. 12,28; Ef. 4,11. Profetas: 1 Cor. 12,28; Ef. 4,11. Pastores: Ef. 4,1; Hech. 20, 28. Maestros: 1 Cor. 12,28; Rom. 12,7; Ef. 4,11. Evangelistas: Ef. 4,11; Hech. 21, 8. Obispos, presbíteros, diáconos: Hech. 14,23; 15,2; 20, 17. 28; Fil. 1,1; Ti. 1,5. Diaconias diferentes: Hech. 6, 1-6; Rom. 12,7; Ef. 4,12. Carismas de servicio: Funciones administrativas: 1 Cor. 12.28. Presidir: Rom. 12,8. Asistencia en las necesidades: 1 Cor. 12.28. Exhortar: Rom 12,8. Obras de misericordia: Rom. 12,8. Distribución de los propios bienes: 1 Cor. 13,3. Entrega de la propia vida: 1 Cor. 13,3.
FRUTOS
Los frutos de Espíritu Santo son el carácter de Dios, que El esta dispuesto a formar quieta y milagrosamente en el hombre a través de un proceso purificación derivado del trato con Dios y generalmente en medio de circunstancias adversas. El cultivo del fruto es un proceso doloroso (Jn. 15,2). No es de la noche a la mañana que ya vas a empezar a dar estos resultados, no será fácil. Pero, si perseveras en la fe, poco a poco tu vida empezara a manifestar estos frutos:
En cambio, el fruto del Espíritu es caridad, alegría, paz, comprensión de los demás, generosidad, bondad, fidelidad, mansedumbre y dominio de si mismo. Estas son cosas que no condena ninguna Ley. Gal. 5, 22-23.
No nos engañemos al pensar en el fruto como agradables características humanas, como son: buen carácter, agradable, simpático, etc.
El fruto, como el don, es producto de la naturaleza sobre natural de Dios.
TALENTOS
Todos desde que nacemos, lo hacemos con un talento, el cual nos sirve para sobresalir en la vida. Sin embargo, algunos se conforman y no lo ocupan para este propósito. Los que si lo ocupan, se olvidan de que su talento se lo deben a Dios y no lo ocupan también para servirle.
Leamos para recordar Mt 25,14-30:
Escuchen también esto. Un hombre estaba a punto de partir a tierras lejanas, y reunió a sus servidores confiarles todas sus pertenencias. Al primero le dio cinco talentos de oro, a otro le dio dos, y al tercero solamente uno, a cada cual según la capacidad. Después se marcho. El que recibió cinco talentos negocio en seguida con el dinero y gano otros cinco. El que recibió dos hizo otro tanto, y gano otros dos. Pero el que recibió uno cavo un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su patrón. Después de mucho tiempo vino el señor de esos servidores y les pidió cuentas. El que había recibido cinco talentos le presento otros cinco mas, diciéndole: “Señor, tu me entregaste cinco talentos, pero aquí están otros cinco mas que ganare con ellos. El patrón le contesto: “Muy bien, servidor bueno y honrado; ya que has sido fiel en lo poco yo te voy a confiar mucho mas. Ven a compartir la alegría de tu patrón. Vino después el que recibió dos, y dijo: “Señor, tu me entregaste dos talentos, pero aquí tienes otros dos mas que gane con ellos. El patrón le dijo: “Muy bien, servidor bueno y honrado; ya que has sido fiel en lo poco yo te voy a confiar mucho mas. Ven a compartir la alegría de tu patrón”. Por ultimo vino el que había recibido un talento y dijo: “Señor, yo sabia que eres un hombre exigente, que cosechas donde no has sembrado y recoges donde no has invertido. Por eso yo tuve miedo y escondí en la tierra tu dinero. Aquí tienes lo que es tuyo. Pero su patrón le contesto: “¡Servidor malo y perezoso! Si sabias que cosecho donde no eh sembrado y recojo donde no he invertido, debías haber colocado mi dinero en el banco. A mi regreso yo lo habría recuperado con los intereses. Quítenle, pues, el talento y entréguenselo al que tiene diez. Porque el que produce se le dará y tendrá en abundancia, pero el que no produce se le quitara hasta lo que tiene. Y a ese servidor inútil, échenlo a la oscuridad de afuera: allí será el llorar y el rechinar de dientes.
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