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La pornografía, indudablemente es un tema polémico, ante esto, lee una visión realista sobre este asunto, una visión que explica cuál es el verdadero problema de dejarse llevar por la pornografía.
La esclavitud de la pornografía:
Es natural que como seres humanos experimentemos una atracción fuerte por el sexo opuesto, lo cual no es pecado sino un don de Dios, el don de nuestra sexualidad, sin embargo, lo importante es formar bien este don, de tal manera, que no se salga de nuestro control y nos lleve a asumir actitudes que realmente no nos dejen nada bueno. La sexualidad es algo muy preciado, quien ve con miedo a la sexualidad, quien la cree mala deberá pensar que esa postura quedó atrás, que fue una postura errónea en el que incluso participó la moral religiosa, sin embargo, hemos de entender que, sobre todo, desde el Concilio Vaticano II la Iglesia ha retomado el tema de la sexualidad y nos la a mostrado como un don de Dios que debe vivirse con un amplio sentido de responsabilidad. Muchos jóvenes preguntan ¿El cuerpo es malo? Y la respuesta es que no, el cuerpo también es un don de Dios pero cuando es visto, desde el punto de vista pornográfico, constituye una falta porque el cuerpo es templo del Espíritu Santo y el problema real es que, si nos ponemos a ver pornografía, cuando nos demos cuenta, ya será un hábito diario, una esclavitud. Ver el cuerpo desde un punto de vista artístico, respetuoso y alejado de pensamientos obsesivos con respecto a la sexualidad, no tiene nada de malo, el problema es cuando el cuerpo se usa o se aprecia como un simple objeto de placer. El hecho de ver programas pornográficos o demás imágenes de este tipo es algo que naturalmente nos produce interés, nos produce atracción porque no hay que negar que, como seres humanos, nuestra mente esta ligada a estas realidades, sin embargo, lo importante es poner por encima de nuestra atracción hacía esto, la fuerza de la razón y de la fe para entender que la pornografía afecta a nuestra persona. Pensemos que terrible es la pornografía ya casados porque es lamentable como en el matrimonio, se da este severo problema, donde la pornografía ocupa el primer lugar, en vez de los sanos intereses de la familia, ante esto, es muy cierto que una persona casada puede SUPERAR su problema de ver pornografía, sin embargo, si lo podemos evitar, desde jóvenes, creo que hay que aprovecharlo. Evitar ver pornografía exige fuerza de voluntad y sentido, es decir, si no tenemos una razón por la que dejar este vicio, difícilmente lo vamos a lograr es por eso que, si creemos en Cristo, encontraremos en él un claro sentido para deshacernos de esto que solo afecta a nuestra persona, no quiero decir que el gusto natural por el sexo opuesto sea malo sino que no hay que caer en los excesos de la pornografía. La mente puede ser nuestra amiga o nuestra peor enemiga, todo depende de lo que depositemos en ella y llenarla de pornografía no la hará precisamente nuestra mejor aliada. ¿Por qué toco este tema? Porque mientras creemos, que la pornografía es de gente inteligente o de gente aventada, nos vamos vaciando de lo que realmente vale. Imaginemos que tenemos novia y que no podemos disfrutar de estar con ella, de verla con respeto y amor porque nuestra mente se ha desviado del bien y creo que, tanto hombres como mujeres, pensamos en una vida de pareja sana y no en una vida marcada por la pornografía. Muchos me dirán “yo puedo dejar de ver pornografía cuando quiera” pero esto es una mentira porque, aunque si se puede superar, cuesta mucho y luego se convierte en una adicción que debemos evitar o, en su caso, superar. El hecho de que no ver pornografía, para los cristianos, significa mantenerse firmes en Cristo, como lo marca la Biblia: «Si alguno me ama, guardará mi palabra, y mi Padre le amará, y verdad os digo: si alguno guarda mi palabra, no verá la muerte jamás» (Jn 8,51), en esto de guardar la palabra está el ir venciendo lo que nos aprisiona como lo es la pornografía. Sólo los usuarios registrados pueden escribir comentarios. Por favor valídate o regístrate. Powered by AkoComment 2.0! |