

| - ENTREVISTA A MONS. CARLOS AGUILAR RETES |
|
|
|
Al finalizar la elección, luego de ser felicitado por sus hermanos en el Episcopado, Don Carlos nos compartió sus primeras impresiones. Señor Obispo, acaba de ser elegido Presidente del Episcopado Mexicano, ¿cómo se siente? Me siento gratamente sorprendido. Digo gratamente por que es un honor y una muestra de confianza de los hermanos obispos que pongan la mirada en uno para esta responsabilidad tan fuerte y tan importante, especialmente en estos tiempos en nuestro país; sorprendido, porque era poco posible, al menos así lo consideraba yo, no veía una posibilidad de que yo fuera elegido. Me sorprende pero estoy con muy buen ánimo, estoy con una visión clara de lo que debo hacer y también me siento muy contento de la elección de mi equipo básico. Queda como Vicepresidente Monseñor Alberto Suárez Inda, Arzobispo de Morelia, que ya era Vicepresidente. Nos da mucha confianza trabajar juntos, nos conocemos muy bien. Como Secretario General ha quedado Monseñor José Leopoldo González, Obispo Auxiliar de Guadalajara, que mientras fue el Secretario Ejecutivo de la Comisión de la Doctrina de la Fe, estuvo participando en el inicio de este camino de la reestructuración. Es un hombre que tiene una experiencia en la Curia Romana, fue el Secretario en el Pontificio Consejo de Justicia y Paz, es un hombre de visión, es un hombre organizado, muy ordenado, de muy buena relación, en quien siento ya de entrada toda mi confianza y una gran esperanza de que armaremos un muy buen equipo. Y finalmente el Tesorero General, que ha sido y fue reelegido, Monseñor Alonso Garza Treviño con quien ya llevamos una muy buena relación, y creo que conjuntaremos un equipo para bien de la Iglesia en México. ¿A qué atribuye su elección como Presidente de la CEM? Fundamentalmente, por que más de un Obispo lo dijo, al motivar en la elección el que se tendría que cuidar mucho que la nueva directiva asumiera el proyecto de la reestructuración y le diera camino. Esta fue una motivación muy importante que han deber tenido muchos Obispos, y evidentemente que si yo fui el, no digo el artífice, por que fuimos todos, pero el conductor de esta reestructuración que durante tres años trabajamos y que fue del unánime consenso de los Obispos como quedó, y tanto yo como ellos, creo, estamos muy satisfechos de lo logrado, me imagino. Eso es lo que me hace suponer mi elección como Presidente; que querían garantizar que esta nueva estructura funcione con esa proyección para la cual ha sido establecida. ¿Qué significa ser Presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano? Fundamentalmente, los obispos formamos parte del gran Colegio Episcopal que preside el Santo Padre, en este caso Benedicto XVI. Y como es inmenso, es decir, es un Colegio que en este momento congrega cerca de cinco mil Obispos en el mundo, pues por razones de organización y de funcionalidad, se expresa de manera parcial en una Conferencia Episcopal. La Conferencia Episcopal, por tanto, es, como lo hemos venido enseñando en estos tres años, un organismo que trata de ayudar a los Obispos en su misión, y particularmente en aquellas tareas propias de la colegialidad, es decir, aquellas que guardan la competencia de un Obispo en su Diócesis. El Presidente es como el directivo número uno, pues cae sobre su responsabilidad la marcha de todas las instancias. Estar atendiendo, escuchando a los servicios que demandan los Obispos. Canalizarlos, estar pendiente de que caminen, y tomar las decisiones de diferente índole que sean propias del Episcopado. A veces asumiendo las que la Asamblea Plenaria ha dicho, a veces la que a filtrado y trabajado el Consejo Permanente, y a veces, finalmente aquellas más operativas sobre asuntos emergentes para lo cual el presidente cuenta con su consejo propio. Después de un proceso importante, en esta Asamblea se consolida la reestructuración de la Conferencia ¿qué sigue ahora? Mañana tendremos la elección de los nuevos Presidentes de las ocho comisiones y de los responsables de las diferentes dimensiones que integra cada comisión. Una vez que esto quede ya establecido con nombres, las responsabilidades dadas por la Conferencia, se prepara de noviembre a abril, con los trabajos de ayer que se hicieron de evaluación y proyección del trienio, prepara cada comisión, articulados por el Secretario General, su programación. Es decir, viene la fase programativa para presentarla y en su caso aprobarla por el pleno de la Asamblea el próximo mes de abril 2007. De ahí ya empieza todo el trabajo de ejecución de estos programas. Me imagino que principalmente en su Diócesis al recibir la noticia van a estar felices ¿hay algún mensaje a su Diócesis y en general a quienes lo conocen y lo aprecian? Sí, yo creo que es honroso no sólo para mí sino también para la Diócesis que presido. Así lo han sentido siempre en las encomiendas anteriores, cuando fui nombrado Secretario General del CELAM, Vicepresidente del CELAM, después Secretario General de la CEM; indudablemente que hoy estarán llenos de alegría y de gozo. Yo les invito a ellos a seguir experimentando esta corresponsabilidad conmigo. Es decir, el hecho de que la Diócesis camine bien y camine también en las líneas que orientan tanto la Conferencia Episcopal como la Provincia Eclesiástica, que Texcoco las asuma y tengamos siempre un buen camino pastoral, será para mí la mayor compensación de su alegría y de su buena voluntad para caminar conmigo en esta responsabilidad. Pues enhorabuena Señor ¿hay algo más que nos quiera compartir? Finalmente decir que como Conferencia Episcopal, sabemos del momento tan complejo que vive nuestro país y la Iglesia siempre será una instancia de colaboración en vista de lograr el bien del país en su conjunto.
|
